Y ahora puede visitar mi otro blog o suscribirse al feed excepto si usa Google Chrome porque G.C. no tiene lector de feeds (como podrá comprobar si hace click). También puede solicitar envíos a su email donde solamente recibirá los nuevos posts y algún que otro spam sobre penis enlargement y cheap viagra (no no, mentira, sólo posts, prométolo). Existe también una especie de red de blogs en Facebook aunque sinceramente me parece que no sirve para nada. Por último puede seguirme en Twitter (yo no me seguiría).
También puede irse y no volver nunca más, para qué nos vamos a engañar. Puede irse y suicidarse, o formar una familia, o aprender a tocar la flauta dulce, o sacar a pasear al perro. El abanico que tiene frente a usted es virtualmente infinito, y ante este vertiginoso abismo de futuros posibles, seguirme en twitter o suscribirse a un feed resulta francamente insípido. «Quién quiere estar al tanto de lo que piensa un tal Lucas cuando podría irme ahora mismo a aprender ala delta o a charlar con mis plantas mientras las riego» dirá usted, y tiene razón. Yo lo apoyo. Yo creo en usted, creo que usted tiene lo que necesita para hacerlo, para lograr eso que la gente simple llama "sueños". Pero vaya, corra. No se demore. Porque la muerte espera al final de cada camino, y el tiempo que nos ha sido dado se escurre entre los dedos como fina arena, y no vuelve, no, sino que se hunde en la oscuridad inefable del cosmos y se convierte en planetas y estrellas. Vaya, vaya, antes de que su corazón se sacuda por última vez dentro de su jáuleo costillar y la sangre se estanque en sus venas como en un embotellamiento de alguna autopista sureña. Vaya, no pierda más el tiempo, vaya.



