Intento fallido de ser voluntariamente breve, o brevizar.

miércoles, 22 de septiembre de 2010 |

Voy a tratar de ser breve en esta nota; sabés que siempre me cuesta.
Obviamente, cuando leas esta nota yo ya no voy a estar, o sea para eso te dejo la nota, para eso se dejan las notas, para poder decirle algo a alguien sin estar presente, a menos que se use una nota para hacerle creer a alguien que uno no está y entonces se deja una nota en la heladera que dice "me fui a comprar fideos tirabuzón" pero en realidad uno está escondido en el ropero entonces cuando el destinatario de la nota se relaja creyendo tener la casa toda para él, ahí uno agarra y sale estrepitosamente de su escondite gritando ¡GUARRRRRRDAQUETASUSTO! y la otra persona procede a morir de miedo, metafóricamente, y luego se enoja o se ríe diciendo cosas como «¡Ay qué tonto eres, Jonathan, de veras creí que habías salido a comprar fideos!»; también puede pasar que la víctima del susto proceda a morir de miedo literalmente por ejemplo por tener un problema cardíaco y en ese caso luego de morirse no hace nada porque cuando la gente se muere no hace nada, excepto descomponerse, claro está, y a veces eructar o despedir gases. De hecho a veces ocurre que ni siquiera se descomponen. Ha habido casos de cadáveres que se han negado a retornar al polvo y entonces a la gente que los ha sobrevivido no les ha quedado más remedio que canonizarlos y hacerlos santos y exponerlos a la vista de todos para que los fieles puedan ir a tocarlos y dejarles flores y prenderles velas y pedirles milagros.
Como siempre, yo, extendiendo mis notas hasta lo incalculable, cuando un "ya vuelvo, salí a buscar brócoli" alcanzaría. Los malos hábitos nunca mueren, como la hierba mala o como los vampiros a menos que cortemos de raíz (la hierba) o le clavemos una estaca en el corazón (a los vampiros). Pero ojo, yo no me fui a comprar brócoli ni fideos, esos son ejemplos de una nota breve y efectiva, que es lo que a mí no me sale, porque parece ser que siempre necesito explicar todo, no sé de donde vendrá esta necesidad, quizás de algún trauma de la infancia, por ahí cuando era chico me pegaban con notas breves en la cara y eso me ha generado un trauma de grande que es tenerle pánico a las notas breves y por eso por más que intente brevizar, digamos, una nota, siempre termina siendo larguísima. «Brevizar», por cierto, es una palabra que no creo que exista. Podría haber usado “abreviar”, pero abreviar es partir de algo largo y reducirlo, mientras que con “brevizar” me refiero a ser voluntariamente, y desde el comienzo, breve. Podría haber dicho eso pero como quiero brevizar, brevicé esa frase y en lugar de decir “y por eso por más que intente ser voluntariamente breve” dije “y por eso por más que intente brevizar” aunque de todas formas las pocas palabras que ahorré ahí las perdí en toda la explicación posterior. De hecho escribí tres veces la frase esa. Qué tonto. Pero bueno, en dónde estaba… ¡Ah! Sí, lo del trauma. No sé, por ahí es eso lo que me ha perjudicado tan severamente mi capacidad de brevizar, o quizás es que simplemente persigo una comunicación eficaz, o sea que quiero que entiendas exactamente lo que quiero decir y eso no se puede transmitir en una nota breve porque las notas breves se prestan a ambigüedades, por ejemplo si dejara una nota “vuelvo en cinco” uno no sabría, al leer la nota, si eso quiere decir que salí y volveré en cinco minutos, si salí y volveré en cinco horas o años, o si salí y volveré en cinco partes, es decir mutilado, o si volveré en cinco personas, es decir, sobre cinco personas, o caballos, o quién sabe. Además esa nota no informa la hora exacta en que la persona salió, y así, el “vuelvo en cinco (minutos)” tampoco serviría de nada porque al momento de leerla puede ser que ya hayan pasado cinco minutos y justo el autor de la nota regrese y diga «¡HOLAYAVOLVÍ!» y uno proceda a morir metafórica o literalmente del susto, a pesar de que la nota no tenía esa intención. Ya ves cómo a veces es perjudicial brevizar demasiado; yo por mi parte aconsejo desabreviar las notas si vemos que han quedado muy brevizadas y pueden prestarse a confusiones tan peligrosas como la que acabo de mencionar.
Así que intentaré explicarte la razón que motiva esta nota: nací, como sabés, en un pueblito de las sierras. Tuve una infancia muy linda, no recuerdo ninguna experiencia traumática –aunque, como hemos visto, es posible que me golpearan con notas breves– y la adolescencia fue apenas conflictiva. Pero en mi primera juventud ocurrió un incidente: descubrí que soy alérgico a los ornitorrincos. Los ornitorrincos son unos animales de lo más raros. En la ciudad no hay, o sea que mi alergia no era nada para preocuparse. La reacción que me provocan consiste en una gran cantidad de ronchas por toda mi piel, una inflamación de la glotis y una dificultad para respirar que a veces se convierte en total imposibilidad de respirar (o sea, riesgo de muerte). Nunca te lo conté porque me da vergüenza, quién tiene alergia a los ornitorrincos, decime.. En fin, entonces, hace un rato, subía la señora Medicci por las escaleras. La señora Medicci es nuestra vecina nueva. Cuando me la cruzo me dice «Hola, querido, mirá lo que me compré» y saca de la cartera un ornitorrinco bebé. El ornitorrinco bebé me saltó a la cara y me salieron ronchas y se me hinchó la glotis así que ahora estoy todo hinchado y con glotis semicerrada. La verdad es que me está costando bastante respirar ya, así que voy a tener que ir terminando la nota para llamar al taxi e irme al hospital a que me den un decadrón o algo que me desinflame rápidamente la glotis antes de que la dificultad para respirar se convierta en total imposibilidad de respirar (y muerte).
Así que bueno, eso nomás, estoy en el hospital, vuelvo cuando esté fuera de peligro. Un beso gra… ¡Uh, qué gracioso! ¡Ahí te escucho llegar! Jeje, no hacía falta la nota, ya llegaste, y sigo escribiendo... bueno. Me voy a esconder en el ropero y darte un susto así no desaprovecho esta voz finita finita por la glotis hinchada y esta cara deformada llena de ronchas y lombotes.


5 Comentarios:

moderrunner dijo...

Bueeenos fideeeeeos, si señor

Vanbrugh dijo...

Justamente me pasa algo muy parecido a lo tuyo, no solo con las notas, no -que, por otra parte, procuro no dejar salvo si es del todo imprescindible, porque gasto en ellas muchísimo papel, y los destinatarios se impacientan y rara vez acaban de leerlas, y a veces ni siquiera comienzan al ver de entrada tanta letra junta, y hasta cuando las leen íntegras se enteran mal, porque hay algo en mis frases, lo sé, que tiende a la confusión, y lo irritante es que más les sucede cuanto más trato yo de ser preciso y dejarlo todo, pero todo, bien claro, y al final mis notas acaban sirviendo para todo lo contrario quie para lo que yo quería que sirvieran- sino también con los comentarios que a veces escribo en los blogs, como este, por ejemplo, y por eso trato también de escribir pocos comentarios, para evitar que el dueño del blog acabe pensando pero bueno este hombre cree que su comentario es más importante que mi post o qué, y desde luego que no es eso -bueno, a veces en realidad sí que creo eso, (no en tu caso, no vayas a pensar) pero no es por creerlo por lo que escribo comentarios tan largos, sino por esta cosa que te cuento que me pasa y que es tan parecida a esa que dices que te pasa a ti también- y últimamente la verdad es que comento cada vez más en blogs nuevos y desconocidos, porque con los antiguos no sé que pasa que es como si los dueños no estuvieran del todo contentos de recibir comentarios míos, me responden con impaciencia y a veces incluso con grosería y como burlándose, o eso creo yo, o no me responden en absoluto, como si yo no hubiera escrito nada, así que voy probando con blogs nuevos en los que me conocen menos, como este tuyo, que alguna vez hace ya tiempo sí que he comentado en él pero seguro que no te acuerdas, y eso que lo leo siempre, pero comento poco por eso que te digo, y me pasa también, claro, donde más me pasa, en realidad, con mi propio blog, en el que la verdad es que escribo bien poco porque casi nunca encuentro tiempo pero cuando un día se me juntan las ganas que van creciéndome de día en día de publicar una entrada en mi blog y por fin me decido y me pongo a ello me salen unos posts larguísimos y complicados en los que yo creo que no puedo dejar más claro lo que sea que piense sobre la cuestión sobre la que quiera escribir ese día, pero luego si alguien me comenta siempre me quedo con la impresión de que está hablando de otra cosa o de que no se ha enterado del todo de lo que quiero decir, y eso que mira que yo creo que me explico bien, la verdad.

Bueno, que te entiendo perfectamente, es lo que quería decirte.

Luc Varela dijo...

@Vanbrucgh: ¡Qué gran comentario! Superación del post, con creces y sin duda. Gracias por hacerme saber que no estoy solo en este mundo de notas breves y ambiguas.

L.

luli dijo...

ay varela!

=)
=)
(=

un abrazo!

Luc Varela dijo...

@Luli: ¡otro!

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