Escalofrío en el 41.

viernes, 30 de abril de 2010 |

En el 41, en el viaje de la UB a mi casa. Calor, sueño. La señora sentada a mi lado mastica un chicle como si fuera el último de su vida. Mogwai en el iPod ('Ratts of the capital', del disco Happy Songs for Happy People).
Leo esto:

El enemigo generoso.


Magnus Barfod, en el año 1102, emprendió la conquista general de los reinos de
Irlanda; se dice que la víspera de su muerte recibió este saludo de Muirchertach, rey en Dublín:
Que en tus ejércitos militen el oro y la tempestad, Magnus Barfod.
Que mañana, en los campos de mi reino, sea feliz tu batalla.
Que tus manos de rey tejan terribles la tela de la espada.
Que sean alimento del cisne rojo los que se oponen a tu espada.
Que te sacien de gloria tus muchos dioses, que te sacien de sangre.
Que seas victorioso en la aurora, rey que pisas a Irlanda.
Que de tus muchos días ninguno brille como el día de mañana.
Porque ese día será el último. Te lo juro, rey Magnus.
Porque antes que se borre su luz, te venceré y te borraré, Magnus Barfod.

Del Anhang zur Heimskringla (1893),
de H. GERING.
Jorge Luis Borges. El Hacedor.



2 Comentarios:

máx dijo...

Dios santo! traté de recrear un poco la situación (excepto por la calor) e también sentí ñáñaras en el occipucio y las falangetas!

Quién pudiera tener esa autoestima para vencer! (creo)

Saludos, che!

Juan Agus dijo...

me gusto mucho esto esta re bueno

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