Finalmente la versión completa del porqué y el cómo se destruyó el universo el martes pasado.

jueves, 5 de julio de 2007 |

El pajarito, segundos antes de pronunciar sus fatales palabrasSi el pájaro no hubiera hablado, o si por lo menos hubiera dicho otra cosa..
En el primer artículo del blog lo dije, las paradojas destruyen universos. En ningún lado ponen eso pero todo el mundo lo sabe...
Y ahora que el universo está destruido y yo soy lo único que queda de la humanidad, escribo esto para que todos sepan lo que son las cosas de graciosas.
Un pajarito, un lindo pajarito sin ninguna seña particular, podría haber sido un gorrión y tal vez lo era, se posó en la rama del sauce que teníamos en la puerta de casa (puerta que ya no está de casa que ya no está).
Y claro, alguna imperfección en el tejido cósmico, en las ecuaciones que todos supusimos perfectas y nos sentamos a esperar que nos golpeen manzanas en la cabeza para ver qué pasaba que las cosas se caían, una fallita en alguna parte del quizás infinito universo generó seguramente una cadena de acontecimientos que concluyó catastróficamente en lo siguiente: el pajarito, posado en la rama del sauce, fue el objeto y el causante de una paradoja intolerable para la estructura lógico-matemática que mantenía al universo más o menos estable.
Por ahí en algún rincon de algún planeta que quizás se llamaba Ante Garmaz o quizás no, algún extraterrestre mezcló dos elementos que no debían ser mezclados y a miles de millones de años luz de distancia el pajarito se posó en una rama y pumba, señora paradoja!.
Con su vocecita flamante, sin estrenar, inexplicable por su ausencia de todo lo que hace falta para hablar, el pajarito en la rama del sauce pronunció claramente y con acento británico (vaya a saber uno por qué):

__ No hablo.

Y ahí esta. Un pájaro hablando diciendo que no habla. ¿Existe una paradoja mas simple y devastadora?.
Una grieta nació desde el tronco del sauce y se extendió al tiempo que el planeta (y el cosmos) temblaron, colapsando en un dominó de non sense que duró algunos minutos.
El pajarito, inmutable, repitió:

__ No hablo.

Las estrellas implosionaron.
De golpe todo lo que tenía cierto sentido en el mundo ya no lo tuvo.
Los autos tuvieron sarpullidos. Los sombreros se convirtieron al judaísmo. Las hormigas se atragantaron a gaviotas. Los electrodomésticos, a excepción de las multiprocesadoras, debatieron respetuosamente sobre las posibilidades de irse un fin de semana a Río Ceballos. Río Ceballos dejó de ser una localidad y de un segundo para el otro pasó a ser un pequeño agujero negro que en un ratito succionó el planeta entero.

Con una única excepción: yo.

Creo que ahora soy Dios. Probé crear unas cosas pero ahí nomás las "descreé".
Inventé esa palabra, "descrear". En fin...
Pintura: "Pajarito", de Iván Pizarro

6 Comentarios:

Bianca dijo...

Brillante!
Pobre pajarito, tuvo que cargar con el conocimiento que el fue el causante de tal catastrofe. O quizas no? Terrible de una manera u otra.
Pero no me deja de encantar!
(:

Ren dijo...

Y juro que no devuelvo favores, nunca con opiniones... pero realmente lo de los sombreros convertidos al judaísmo y el acento inglés fueron detalles absolutamente geniales..

la.vIckY dijo...

jejeje!!!
que manera de cagarme de risa!
muy bueno Chinese...como siempre!
ahora que se de la existencia de este blog voy a pasar más seguido....
cuidate loko!
lagordaaaaaaaa........!!!!!

María Gabriela Costigliolo dijo...

muy muy muy bueno, realmente excelente, me sorprende lectura tras lectura. un beso.

ivan dijo...

Mi amigo en la distancia mas breve que larga, te saludo y te agradezco el dar tan buen uso a mi ilustración, sin duda que ahs hecho algo hermoso allí, las palabras juntas son una cosa seria. Gracias desde la lejania de tu patio interior

Ivan Pizarro

Lucas Varela dijo...

Qué enorme y grata sorpresa recibir tu comentario Iván.
Comencé el blog hace tiempo y una de las primeras cosas que puse es el texto de cuya ilustración sos autor. Llegué a ella a través de google, claro, y me pareció la ilustración exacta para el texto mío.

Y que aparezcas ahora, año y medio después, y me dejes ese comentario tan lindo está muy bueno y me transmite mucha alegría.

Aquí me quedo pispeando tu blog, y para lo que necesites.

Un saludo,

L.

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